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viernes, 20 de febrero de 2009

FÉRULAS DE EXTREMIDADES

Existen férulas rígidas para uso intrahospitalario (por lo que no hablaremos de ellas) y férulas flexibles o hinchables para uso extrahospitalario.
Las férulas hinchables son de material plástico o de caucho. Lo ideal es que sean transparentes para ver el aspecto del miembro durante el traslado y detectar posibles sangrados.
Tienen la forma del miembro que queremos inmovilizar; poseen una válvula para su apertura y cierre que puede ser de rosca, o de tracción y presión. Para facilitar su colocación tienen una cremallera a lo largo.
Colocación
• Retirar la ropa de la extremidad lesionada, si no es posible se cortará.
• Quitar anillos, reloj y pulseras que pueda tener el paciente.
• Se taparán las heridas con apósitos estériles y secos del tipo de gasas o compresas de gasa.
• Coger la férula adaptada a la extremidad que vamos a inmovilizar.
• Un rescatador traccionará (hacer fuerza hacia uno mismo) ligeramente cogiendo la mano o el pie del paciente (según sea un brazo o una pierna la extremidad afectada) y el otro rescatador hará tracción desde el hueco axilar o el inguinal según corresponda.
• Se palpará el pulso en la extremidad lesionada, si no se palpa se soltará la tracción y se comenzará
de nuevo. Si se palpa el pulso se procederá a colocar la férula.
• La férula tendrá que abarcar la articulación proximal y distal al foco de fractura. Manteniendo la tracción se procederá a colocar la férula deshinchada y abierta por debajo de la extremidad. Se cierra la férula, se abre la válvula y se hincha hasta que se pueda deprimir con un dedo de 1 a 1,5 cm el plástico. Se cierra la válvula y se suelta la tracción.
• Estas férulas están diseñadas para ser usadas con una sóla mano y hasta que esté colocada y perfectamente hinchada no se soltará la tracción.
• Nuevamente palparemos el pulso distal de la extremidad inmovilizada, si no se palpa el pulso reiniciaremos de nuevo todas las maniobras.
• Si el traslado es largo se comprobará periódicamente el pulso así como el estado de hinchado de la férula. Si hay dificultad para palpar el pulso distal, lo que haremos será comprobar el color y la temperatura de los dedos de la extremidad inmovilizada, así como el relleno capilar.
Importante: si la fractura en miembro superior es a nivel de hombro o húmero y en miembro inferior a nivel de cadera o de fémur, estas férulas no servirán ya que no inmovilizarían el segmento superior.
Tampoco servirían en caso de luxación (desplazamiento del hueso), en este caso se mantendrá la zona deformada en el mismo ángulo en que la encontramos y fijándola si es el brazo al tórax y si es la pierna a la pierna contraria.
Otro tipo de férulas flexibles son las férulas de vacío que se utilizan de igual forma pero, en vez de introducir en ellas aire para conseguir endurecerlas, hay que quitar el aire de su interior (igual que el colchón de vacío).

jueves, 19 de febrero de 2009

EXTRACCIÓN DE CASCO

• Un rescatador situado por detrás del paciente sujeta el casco haciendo una ligera tracción hacia atrás para mantener el cuello derecho e inmóvil.
• Un segundo rescatador se sitúa al lado del paciente para soltar o cortar la correa de fijación del casco y sujetar el cuello colocando una mano en la nuca y la otra a nivel de la mandíbula. Ahora es él el que se ocupa de la inmovilidad del cuello.
• El primer rescatador que permanece por detrás del paciente puede ahora con sus manos intentar abrir el casco por los lados mientras lo retira, elevando la parte anterior al pasar la nariz.
• Extraído el casco se hace cargo de nuevo de inmovilizar el cuello sujetando ahora la cabeza del paciente desde atrás con ligera tracción.
• El rescatador que permanece al lado del paciente puede ahora colocar el collarín.

FERNO-KED

Es un complemento del collarín cervical y se utiliza para sacar totalmente inmovilizado a un paciente de un vehículo, cueva, pozo, etc.
Se trata de un tipo de férula espinal (o corsé de extricación) que está formado por tablas articuladas que envuelven e inmovilizan el tronco, cuello y cabeza formando un solo bloque. Posee un par de alas para fijar la cabeza y otro par para el tronco y unas cintas que fijan la férula al paciente: un par para sujetarla a los miembros inferiores, tres pares para sujetarlo al tronco y un par para la cabeza
en la frente y el mentón.
Colocación
• Colocación del collarín cervical, manteniendo alineado en posición neutra la cabeza, el cuello y el tronco del paciente.
• Introducir la férula entre la espalda del paciente y el asiento, desplazando para ello al paciente en bloque ligeramente hacia delante; hay que evitar la falsa colocación sobre la cintura del pantalón o de la falda.
• Se pasarán las cintas por debajo de la raíz de los muslos a nivel de las ingles, siendo las primeras que hay que abrochar.
• Colocar las alas del tronco, dejando los brazos fuera, para abrochar posteriormente las cintas del tronco de abajo arriba.
• Por último hay que colocar las alas superiores a ambos lados de la cara, rellenando el hueco que
queda a nivel de la nuca con la almohadilla que ya trae la férula, sujetando todo con las cintas de la frente y el mentón.
• Una vez fijadas y tensadas todas las cintas de abajo arriba, y tras comprobar que el paciente no está atrapado por los pies, retiraremos al paciente del interior del vehículo.
• Tras colocar al paciente sobre la camilla o colchón de vacío se retira el Kendrick, ya que entorpece la evaluación del paciente, y dificulta su respiración.
El kendrick se retira de forma inversa a como se colocó, es decir, desabrochando las cintas de arriba abajo.

CAMILLA DE PALAS

Recibe también otros nombres como camilla de tijera, de cuchara o telescópica.
Está constituida por un soporte metálico radiotransparente (permite realizar radiografías al paciente sin necesidad de retirar la camilla). Está formada por dos partes simétricas articuladas en sus extremos superior e inferior con anclajes. Por medio de un sistema telescópico situado en sus laterales permite adaptarse a la altura del paciente.
La camilla de palas es muy útil para la recogida, movilización y traslado del paciente hasta el vehículo asistencial, pero nunca se utilizará durante el transporte en el vehículo.
Colocación
• Se sitúa la camilla paralela a uno de los lados del paciente situándose la parte telescópica a nivel de las piernas.
• Se abren los anclajes laterales para darle la longitud apropiada a la altura del paciente.
• Se abre por sus extremos superior e inferior y se introduce una de las palas por un lateral del paciente y luego la otra por el lado contrario, anclándolas nuevamente por simple presión.
• Por último, fijaremos el paciente a la camilla con cinchas o cinturones.

COLCHÓN DE VACÍO

Es un colchón de material plástico, que contiene en su interior unas “bolitas de poliespán”, y una válvula lateral que, al abrirla, permite la entrada o salida de aire. Si esta válvula se conecta a un bombín manual o directamente a un aspirador permite extraer el aire de su interior.
Al retirar el aire, el colchón se endurece y forma un molde perfecto con el cuerpo del paciente adaptándose a las curvaturas fisiológicas y patológicas de todo el cuerpo, impidiendo sus desplazamientos.
Los laterales del colchón tienen unas asas que permiten desplazarlo y va provisto de unas cinchas para sujetar el colchón al paciente.
Colocación
• Extender el colchón.
• Distribuir uniformemente el relleno o llevarlo hacia la zona a inmovilizar especialmente.
• Colocar el paciente encima (manteniendo siempre el alineamiento de la columna).
• Abrir la válvula del colchón y conectarla al sistema de aspiración; hacer el vacío mientras se mantienen los bordes laterales del colchón pegados al cuerpo del paciente. Una vez extraído el aire del interior, cerraremos la válvula.
• Colocar los cinturones para sujetar el paciente al colchón.

COLLARÍN CERVICAL

Es el primer elemento instrumental utilizado para la inmovilización.
Existen collarines cervicales blandos que no están indicados en el manejo inicial del paciente politraumatizado, porque no inmovilizan bien la columna cervical.
Los collarines cervicales rígidos son los recomendados. Dentro de este tipo de collarines existen variedades entre los que destacan el tipo Philadelphia y el de Thomas, básicamente con las mismas prestaciones.
Tienen dos partes (anterior y posterior) y tienen un orificio en la porción anterior que permite el acceso a la vía aérea a través de la tráquea y el acceso a los vasos venosos del cuello. Suelen tener diferentes tallas, dependiendo de la marca.
Colocación
• Un rescatador sujeta la cabeza desde atrás, en posición neutra y ejerciendo una ligera tracción para mantener la cabeza en la misma línea que el cuello y el tronco.
• Otro rescatador selecciona el tamaño adecuado del collarín y tras comprobar si existen heridas o deformidades, separará el pelo, ropa y retirará cadenas, collares, etc., que puedan entorpecer la adaptación del collarín al cuello del paciente. Después de esto procederá a colocarlo y ajustarlo.
• Es importante, antes de finalizar, asegurarnos de que quede bien sujeto y centrado; en caso contrario, se retira y se coloca de nuevo.
Los collarines rígidos limitan los movimientos de flexo-extensión, pero no los movimientos laterales y de rotación.

Importante
Si al colocar el cuello derecho para poner el collarín notamos un aumento del dolor en el paciente o una resistencia, aunque sea muy ligera, dejaremos el cuello en su posición inicial, ya que el dolor podría indicar la presencia de una luxación cervical (desplazamiento de una vértebra sin presencia de fractura).
Ante esta situación, inmovilizaremos el cuello en la posición encontrada con un collarín de vacío, ya que se adapta mejor a la posición del cuello, creando
un molde que impide su movilización.

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